domingo, 14 de febrero de 2010

* Familia de los Guerreros Sanadores *


Estas almas, como todas las demás, han nacido de la Fuente. Escogieron la familia de los sanadores y , cuando se produjo una escisión en el seno de esta familia, su identidad se sintió intensamente llamada a reagruparse con otras almas para crear una familia responsable de la protección del fluido de la sanación del universo de las almas y en el resto de los universos planetarios. Se convirtieron así en guerreros sanadores y fortalecieron su identidad. Se encargan, en cierta medida, del alineamiento de la sanación allí donde estén, ya sea en el universo de las almas o en el de la Tierra, Mercurio o Arturo. Ahí donde se encarnan alinean el fluido de la sanación, lo protegen y lo defienden de cualquier ataque de energía incompatible. Actúan allí donde ese fluido no puede penetrar. Tienen un gran sentido de la responsabilidad y es preciso que vayan con cuidado porque suelen acumular mucho peso en sus hombros y pueden caer fácilmente en la tentación de salvar a todo el mundo.

Esta es una de las pruebas de su encarnación.

Necesitan buenas bases y son capaces de materializarlas. Utilizan símbolos específicos, anillos o collares con un significado determinado, por ejemplo. Se rigen por un código común y les disgusta llevar tatuajes. Son muy sólidas porque han recibido una iniciación de la familia de los guerreros con la finalidad de reforzar su condición de guerreros, de guerreros al servicio de la sanación.

Los guerreros sanadores son los protectores del fluido de la sanación en el universo. Están presentes y actúan ahí donde se distorsiona la utilización de este fluido, ya sea en el mas allá o en el mas acá. Estas almas velan por que el fluido sea canalizado en su máxima pureza: la energía del Amor.

* Familia de los Sanadores *


Existe una gran e importante familia que engloba a muchas almas. Cuenta con muchos núcleos y se ha escindido para formar otras familias. Se trata de la familia de los sanadores. Las almas que la componen transmiten el fluido de la sanación y la prodigan de todas las manera posibles. Estas almas han recibido muchas iniciaciones en sus manos, su corazón y su conciencia. La energía de la sanación impregna todas sus células. NO deben buscarla en el vecino ni en cualquier pócima mágica, pues vive en su interior. Algunas técnicas la amplifican, y las iniciaciones recibidas aumentan la expansión y la transmisión de ese fluido. Los miembros de esta familia no solo lo contienen sino que también lo canalizan y lo esparcen. Este fluido es operativo aunque no hagan nada; ahora bien, este don se intensifica cuando se es consciente de él. ¡Es urgente, pues, que las almas que forman parte de esta familia abran los ojos a esa realidad! En ocasiones, los sanadores que se acercan a nosotros con las manos en los bolsillos obtienen respuestas algo irónicas a sus preguntas. ¡Menudos sanadores, con las manos en los bolsillos! ¡Que despilfarro!

Cuando estas almas colocan descuidadamente la mano sobre un amigo o una planta, por ejemplo, el fluido de la sanación circula y surte efecto. Ya podrían argüir todas las razones del mundo para bloquearlo que, a pesar de todo, activarían la sanación.

Es muy fácil reconocer a sus componentes, porque todos se resisten a la sanación. Corre por sus venas, pero su mayor dificultad consiste en reconocerla; creen que deberían buscarla en el exterior y les parece que el otro es mucho mejor sanador que ellos. Una de las pruebas que acechan a las almas encarnadas de esta familia es el ego, el ego inflado o desinflado del sanador. O se subestiman o se sobreestiman. El fluido de la sanación es muy potente y esto puede constituir un riesgo. Gracias a este fluido, sus almas vibran y son muy poderosas, y a la personalidad le resulta fácil aprovecharse de ello. No obstante, no son victimas de nada ni de nadie, pues esto forma parte de su aprendizaje en la encarnación. Estas almas no solo sanan a los seres humanos, sino también a las plantas, los animales, los objetos que suponéis inanimados. .¡Sanan todo lo que tocan! Son las depositarias del fluido de la sanación.

Muchos sanadores padecen enfermedades por el hecho de no reconocer este fluido. ¡En casa del herrero, cuchara de palo! Es necesario que estas almas reconozcan y asuman su realidad, porque cuanto mas soslayen esta cuestión, mas enfermedades tenderán a generar. Resistirse a este fluido provoca bloqueos que en la encarnación se manifiestan en forma de desequilibrios físicos

¿Por que es tan importante esta familia?

Se ve que muchas de las chispas divinas que nacen de la Fuente y revisten la identidad del alma se dirigen hacia la familia de los sanadores y que muchas almas de esta familia han elegido encarnarse en este nuevo milenio.¿Por qué motivo? Fácil de adivinar, ¿verdad? ¿No será que el planeta necesita ayuda?

* Familia de los Guerreros *


Esta familia no es originaria de la de los sanadores. La esencia propia del guerrero es Proteger, aunque eso no quiere decir que el alma se encarne con una armadura. Los guerreros son los protectores de la energía : la energía luminosa o de la energía oscura. Para estas almas no existen las medias tintas. Si así lo deciden protegerán la vibración de la luz, la vibración del alma. Quizá notéis que , en el curso de su encarnación y de su aprendizaje terrestre, tienden a ejercer el rol de salvadores. Ahora bien, cuando el alma del guerrero se reconoce mas allá de la tercera dimensión, actúa sin pretender salvar el mundo entero.

Estas almas necesitan encarnarse, en el plano terrestre o en otros. Se sienten impulsadas a sembrar la compasión a través de la densidad del planeta escogido. La misión de esta familia consiste en defender, trabajar, actuar para frenar la oscuridad y proteger el universo de las almas. Esta acción es magnifica, de una entrega y un amor total y enraizado. Muchas de las almas de esta familia, olvidando su origen celeste, se convierten en "guardaespaldas" , llevan armas y se pierden en la segunda dimensión.

Es fácil distinguir a los guerreros porque no son muy sociables. Acostumbran a ser más bien huraños y a encerrarse en su coraza, pero siempre están dispuestos a defender o a salvar. Encontrareis a muchas almas de esta familia practicando artes marciales, porque estas artes están basadas en la energía guerrera característica de su familia. No obstante, tienen un gran corazón. Por eso, para los miembros de esta familia, la encarnación es un periodo delicado y una gran prueba. Aunque percibáis que a la personalidad le ha faltado tiempo para acorazarse, rebosan Amor. Deben aprender a conservar esta energía de Amor aunque sean guerreros, defensores, protectores, guardianes del umbral.

* Familia de los Maestros *


Actualmente existe en el planeta Tierra una familia que nosotros llamamos la de los maestros. En su seno residen, entre otros, los Maestros Ascendidos. El objetivo de la existencia de estas almas es iniciar el movimiento. Cuando se encarnan y la personalidad asegura la transparencia, se convierten en dirigentes, en iniciadores de algún movimiento, ya sea en la luz o en las tinieblas.

¿Suscita eso alguna reacción en ti?

El juicio no existe en el más allá. Vuestra alma es libre en todo momento. A través del filtro terrestre, podéis optar por el amor y la luz. Teneis igualmente la posibilidad de uniros al desamor y a la destrucción; vuestra identidad se pondrá al servicio de vuestra elección. En ambos casos, os continuara habitando la llama divina. La luz no desaparece extrañada por la decisión porque como la Fuente, es incondicional. Os acompañara hasta que transforméis esa elección. Sois libres y en esta libertad consiste vuestra iniciación.
La vibración que lleva consigo las almas que eligen encarnarse en el seno de esta familia es la de iniciar el movimiento. Ahora bien, en la densidad de la encarnación tal vez el alma no deje de pedir "por favor, permíteme iniciar el movimiento" y tope con la resistencia de la personalidad hasta los cincuenta y cuatro años, y sea entonces cuando suelte uno amarras y decida responder a la visión interior iniciando un movimiento; la forma que adopte ese movimiento no tiene ninguna importancia. Todo ello esta exento de juicio.

Para estas almas, una de las pruebas de la encarnación es el ego y las distorsiones posibles de su condición de maestros: la atracción por el poder, por la manipulación. Porque el MAESTRO es aquel que dirige, que transmite, que muestra el camino, que debe iniciar el movimiento a partir del Amor y sobre todo de la Humildad.

El maestro no necesita de ningún titulo porque sabe que lo ES y por naturaleza, en todas las células de su envoltura física es maestro no solo con respecto a su vida sino con respecto a todo lo que toca, lo cual comporta una gran responsabilidad.

Algunos pueden vivirlo como un peso, otros pueden rechazarlo, no respetar esa energía y distorsionarla con sus actos. A estas almas, la encarnación les exige comprometerse. El alma sabe a que familia pertenece, conoce su naturaleza y su identidad. Si la personalidad decide errar, ¡el alma obligara al compromiso! La fuerza que la anima en la encarnación puede hacerlo saltar todo por los aires, derrocar todas las estructuras para favorecer el alineamiento total.

La fuerza del maestro se expresa tanto en el hacer como en el no hacer. Si se mantiene en su centro, si conserva la serenidad, su impacto es mucho mayor, ya que la fuerza vibratoria que había en su alma es tal que bastaría con que pronunciara una sola palabra en toda su vida, en el momento adecuado, para cumplir su misión. Así ES el maestro, el que inicia el camino.

Si dependo de algo,¿qué pasará cuando eso ya no esté disponible?


Apegarse es controlar que las situaciones ocurran como queremos o no aceptar que circunstancias o personas actúen como nosotros anhelamos. Es no poder aceptar que la vida es un proceso constante de vida – muerte – vida. Apegarse es no poder soltar situaciones o personas por miedo a lo que podamos perder.

Cuando el apego está arraigado en nuestra vida, no podemos vivir porque consumimos nuestra energía vital en controlar constantemente los hechos de la vida para que salga de acuerdo a nuestro gusto y placer. Esta necesidad de “controlar” esconden varias emociones negativas: entre ellas el miedo a lo desconocido, egoísmo al creer que nuestra idea es la correcta y control e inflexibilidad frente a nuevos cambios.

Si tomáramos conciencia que sólo poseemos aquello que no podemos perder en un naufragio, nos daríamos cuenta que no nos pertenecen ni las cosas que nos rodean, ni las personas que comparten con nosotros el diario vivir.

Las personas apegadas, buscan el control para mitigar su profundo temor a cambiar, a utilizar un camino diferente que no conocen el final o el resultado.

Otras personas apegadas esconden egoísmo al imponer su idea a los demás como la única válida. Es aquí donde se esconde también la inflexibilidad para aceptar que hay muchos caminos que nos pueden llevar a una misma verdad.

Este apego o control genera angustia, resistencia, inflexibilidad que se manifiesta en nuestro cuerpo con diferentes síntomas físicos: problemas digestivos, dolores en músculos o articulaciones, alteraciones en nuestra presión, problemas renales, etc.

La cura para esta enfermedad emocional es ACEPTAR Y SER FLEXIBLE. Aceptar significa entregarnos que hay cosas o circunstancias que no podemos manejar o cambiar. Tras aceptar podemos llegar a comprender que está bien que haya situaciones que no podamos manejar, que no todo depende de nosotros porque somos seres que COMPARTIMOS el mundo con los demás. Al aceptar podemos entregarnos a fluir con la vida. Al entregarnos, morimos al control y fluimos.

Cuando entendemos que nada nos pertenece, tomamos conciencia que nada nos falta, que lo que necesitamos está ahí, aparece en nuestra vida en el momento justo y que reteniendo cortamos el fluir. Cuando buscamos controlar es como que nos endiosamos queriendo disponer de qué forma tienen que llegarnos las cosas que necesitamos. ¿Te pusiste a pensar quién sos vos para ponerle a Dios los métodos para crear milagros en tu vida? Dios juega al ajedrez, mueve las piezas para tu bien.

Si por miedo a no tener, retenés el dinero, esto se estanca, no fluye y comienza la escasez. Si por miedo a entregarte sostenés relaciones o situaciones que no van más, te estás engañando y el cuerpo se ocupará de sincerarte con un síntoma.

Si por miedo a no tener agua retenés el arroyo, ¿qué pasará con el agua estancada?

Así pasa en nuestra vida con todo lo que buscamos retener y controlar: SE ESTANCA Y SE PUDRE.

Cuando nos resistimos a aceptar la muerte como una transición natural a una nueva vida, sufrimos. La clave está en disfrutar de la vida cada día, decir lo que sentimos, soltar lo que no va más para que entre algo nuevo a tu vida.

SÓLO TÚ PUEDES CAMBIAR TU VIDA NADIE MÁS PUEDE HACERLO POR TI

Cambiar el mundo, empieza por TI. Para cambiar el mundo, empiezo por MI.