lunes, 11 de mayo de 2009

* EL PODER DE LA PALABRA *


La PALABRA es un poderoso soberano, que con un pequenísimo y muy invisible cuerpo realiza empresas absolutamente DIVINAS. En efecto, puede eliminar el temor, suprimir la tristeza, infundir alegría, aumentar la compasión,vender ilusiones y farsas.Las sugestiones inspiradas mediante la palabra bien aplicada producen el placer y apartan el dolor. La fuerza de la sugestión se adueña de la opinión del ALMA, la domina, la convence y la transforma como por una fascinación. Dos artes de fascinación y de encantamiento han sido creadas, las cuales sirven de extravío al alma y de engaño a la opinión. ¡Y cuántos han engañado y engañan a cuántos y en cuántas cosas con la exposición hábil de un razonamiento erróneo! Si todos los hombres tuvieran completo recuerdo del pasado, conocimiento del presente y prevision del futuro, ese razonamiento no podría engañarlos del modo como lo hace. Pero es imposible recordar el pasado, conocer el presente y predecir el futuro. Y por ello la mayor parte de los seres humanos y en la mayor parte de las cuestiones toman la opinión como consejera del alma. Pero la opinión, siendo incierta e inconsistente, arroja a los que se sirven de ella en infortunios INCONSCIENTES e INCIERTOS. En efecto, la palabra que persuade el alma obliga necesariamente a este alma a obedecer sus mandatos y a aprobar sus actos. Por tanto, el que infunde una persuasión, en cuanto priva de la libertad, obra injustamente, pero quien es persuadida , en cuanto es privada de la libertad por la palabra, solo por error puede ser censurada.La misma proporción hay entre el PODER de la PALABRA respecto a la disposición del alma que entre el poder de los medicamentos con relación al estado del cuerpo. Así como unos medicamentos expulsan del cuerpo unos humores y otros a otros distintos, y unos eliminan la enfermedad y otros la vida, así también unas palabras producen tristeza, otras placer, otras temor, otras infunden en los oyentes coraje, otras mediante una maligna persuasión engañan el alma de los otros ,pero olvidan que procede de uno mismo.

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