
Observar a los delfines danzar en el agua nos provoca una sensación de libertad fuera de lo común. Sus movimientos simbolizan juegos mágicos devenidos de las profundidades de las aguas y de la chispa de luz proveniente del sol. Su acústica resuena en lo más hondo de nuestro corazón, abriendo canales de emoción y remisión de viejos patrones negativos en nuestro ser más profundo. Entrar en contacto con ellos por el mero hecho de jugar, tanto como para pedirles ayuda en nuestra sanación cuántica, nos comienza a conectar con la esencia más pura a la que podemos acceder para la liberación de nuestros cuerpos más densos hasta los más sutiles. Medios de Contacto:Los delfines tienen la particularidad de ser benditos transmisores de cuarta y quinta dimensión Se encuentran en contacto con Sirio A y B, Sirio C (planeta etérico), Pléyades y Venus. El regente principal de los delfines es el sol. Ellos bajan la información de estos planetas y la transmiten al ser humano provocando el desbloqueo y descristalización de patrones negativos a nivel consciente e inconsciente. Suelen verlo como si éste fuese transparente, pudiendo captar cualquier anomalias. Su sonar contribuye a desmaterializar todo lo arraigado que puede haber adherido a los distintos cuerpos del ser.
No hay comentarios:
Publicar un comentario